sábado, enero 10, 2009

Buen texto, mal actor


Por la madrugada de hoy me topé con La tigre e la neve (Roberto Benigni, 2005), un monumento a la megalomanía del actor_director_guionista que ha sido comparado con Woody Allen y Charles Chaplin (háganme el rechingado favor), Roberto Benigni.
          Me cayó mal el Benigni-actor, un gesticulante desbordado que en la exageración lleva la condena del hartazgo y el bostezo. La lucha del poeta Attilio po0r rescatar a su amada Vittoria de un hospital de Irak, puede pasar por una comedia romántica de regular factura. Pero Benigni llena a su personaje (que resulta un poeta, esto es, de profesión poeta) de tantos manoteos, parloteos e incongruencias, que el personaje que en otras manos hubiera resultado entrañable, acá muda en insoportable.
          La presencia de Jean Reno como un retornado árabe que atraviesa el Meditérraneo para estar en su tierra durante la invasión estadunidenses es de las cosas más rescatables del film.
          Lo extraño, sin embargo, es que el texto (el guión) parece miserablemente desperdiciado por las tendencias a sobreactuar de Benigni. Una de las líneas que se me quedaron grabadas decía así:
-Las personas son un abismo. Cuando nos asomamos en ellas, el vértigo puede empujarnos hasta el fondo.
Tal cual.

6 comentarios:

victor Jurado dijo...

señor por la madrugada todos son malos actore y los mejores son porno

Gabo dijo...

Jo.
yo pensaba que estaba re bien, antes odiaba a RB, ahora lo he revalorado, quizá como he ido revalorado otras cosas
Abrazo

Gabo dijo...

revalorando

Anónimo dijo...

Pues a mí si me gustó esta película, aunque ya hace rato que la ví. Es cierto que el actor es bastante exagerado y llega el momento en que te cae un poquito mal pero, al final de cuentas, a quién no le gustaría que el amor de su vida hiciera hasta lo imposible por recatarnos del peligro? (Aunque caiga en la exageración)
Saludos
Laura

pvot?.. dijo...

a mi si me gustooooooooooooooooooooó se me hizo harto romántica el tener un loco enamorado y bueno si exagera un poco pero se lo perdone a Benini o como se llame... bueno y me enamoraron los fragmentos de poema

Cristal dijo...

La clase de poesía que el tipo da a los alumnos es lo mejor de la película. Ya quisiéramos profesores así, aunque gesticulen demasiado. ¡Avante, Benigni!