miércoles, septiembre 22, 2004

Paraolimpiadas

¿Por qué hay un montón de gente que está ganando medallas en Atenas y la mayoría de la gente casi ni se entera? ¿Será porque esas personas se encuentran en una situación de desventaja física o mental con respecto a los demás mortales? ¿Por qué la cobertura mediática es casi nula? Si nos detenemos un poco a reflexionar acerca de ese éxito de nuestros compatriotas "con capacidades diferentes", podríamos llegar a conclusiones alarmantes. Darnos cuenta, por ejemplo, de que este país está lleno de gente que "se crece" ante el castigo. Que se necesita estar un tanto "con capacidades distintas" para agarrarle amor a la vida y lanzarse a destrozar deportivamente a rusos, checos, chinos, gringos, franceses, alemanes, etc. México es una potencia en los juegos paralímpicos, sus atletas llenan las arcas de viaje de medallas ganadas a pulso y con valentía extrema.
Pero, si lo vemos desde otra perspectiva, podríamos llegar a la conclusión de que este es un país de triunfadores minusválidos, en otras dolorosas palabras, que México es un país que necesita estar sumido en la jodidez para poder triunfar de manera indiscutible. Somos un país de lisiados mentales, de miedosos conformistas, de manipulados por los medios (remember las expectativas de la gloriosa Selección Nacional). En algo tienen razón los cacareadores de triunfos de estas grandes personas: son un ejemplo que debería darnos vergüenza. A nosotros y a los deportistas "en plenas capacidades", que regresaron con una carga infinitamente menor a la que traerán estos verdaderos y valerosos deportistas. Desde aquí un, avergonzado, homenaje.

1 comentario:

ira dijo...

Avergonzarnos no es suficiente, habría que incorporarlos de sus sillas de ruedas y darles una calurosa felicitación.
Dios me perdone.