
Un libro que confirma muchas de las cosas que el propio autor había desarrollado en sus artículos e, incluso, en algunos de sus cuentos incluidos en La ley de Herodes. Sin embargo, resulta agradecible que Leñero consiga otorgarle coherencia cronológica y de motivaciones a las acciones que describe en el libro.
Una crítica al texto es el enviar las notas de referencia al final del libro, con lo que el lector tiene que usar cuatro dedos para leer: dos para atender el texto y dos para atender las notas.
Nada sorprendente confirma, sin embargo, el talento y el humor ácido que Ibargüengoitia destiló y ejerció durante toda su vida. Esencial para entender a esa generación de creadores que en los años cincuentas tenían la sombras de los grandes maestros del Ateneo, pero que pugnaron de manera cotidiana por construirse un lenguaje y una forma de expresión que les era propia y sumamente original. Muy recomendable.
Vicente Leñero, Los pasos de Jorge Ibargüengoitia, México, Planeta, 2009.
2 comentarios:
Folie, du Doute
creo que siguiendo los pasos de ibanuergoitia
me sucede... justo ahora.
argh... nunca logro escribir bien
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