domingo, agosto 03, 2008

Envidia


Envidio la muerte lenta de tenerte
agazapada en búsqueda infinita.
En esperanza vana
en sonrisa interminable.

Envidio el amor de las paredes
con las arañas, las esquinas
de mi cuarto iluminado
por el resplandor de mil ojos transparentes.

Envidio que te tenga para siempre
como un recuerdo vivo, irrenunciable,
como una llamada a todas horas

como una copa de buen vino,
envidio la manera de quererte
sabiéndote lejana e imposible.

1 comentario:

Georgina Muñoz Martínez dijo...

Me encantó.