viernes, marzo 10, 2023

Lo que he visto: de restaurantes pretenciosos a futuros sin futuro

The Menu (EU, Mark Mylod, 2022). Un grupo variopinto de integrantes de la alta sociedad llega a un restaurante ubicado en una isla remota para degustar una cena preparada por uno de los chefs más reconocidos del medio culinario. Sin embargo, la velada se convierte en algo alejado del hedonismo que esperaban. Una comedia de humor negro y terror que, a pesar de su aparente superficialidad, aborda temas interesantes como el snobismo, la decadencia, la hipocresía, la explotación a través de las especulaciones financieras, la arbitrariedad de la crítica gastronómica y sus consecuencias; pero también, los usos y costumbres de la cocina como escuela y lugar de trabajo: el acoso sexual, las injusticias impuestas por el ego, el trabajo extenuante y sacrificado, la pérdida del placer por cocinar al sustituirlo por la  búsqueda del éxito. Sorprendente más allá del giro de tuerca principal. 

🐶🐶🐶 y medio de 5

* En Star+. 




Horsemen (EU, Jonas Åkerlund, 2009). Un policía forense es asignado a la investigación de una serie de asesinatos que revelan preocupantes resonancias bíblicas. Cinta que se va hundiendo poco a poco a partir de una premisa interesante pero que se agota con las lecciones morales que pretende dar, el cierre es de pena ajena. Sermones acerca de la paternidad, el dolor y la maldad como vía de escape a una realidad que no se puede aceptar. Sobreactuada e inverosímil. Véala por si se la topa en el cable en la madrugada y no puede dormir. 

🐶🐶 de 5

* En Netflix. 



That ‘90s Show (EU, Gregg Mettler, Bonnie Turner y Lindsey Turner, 2023; serie: primera temporada de 10 episodios). “Actualización” del programa That ‘70s Show con varios de los supuestos hijos de los protagonistas originales y nuevos personajes. Se mantienen como fijos los abuelos Kitty y Red Forman. La historia central relata las aventuras de Leia, la hija de Eric y Donna, en el pueblo natal de sus padres, quienes ahora viven en Seattle. Primera temporada que intenta captar nuevos públicos entre los adolescentes actuales, pero que no puede desprenderse de la intención de agradar a los espectadores del show original. Por lo tanto, se queda a la mitad en ambas intenciones. Es una serie agradable, infantilizada y que no ahonda en cuestiones inherentes a la época que pretende referir (como la música o el estado de inconformidad y nihilismo propio de la Generación X). Está bien para poner de fondo mientras se hace otra cosa, pero nada más. Habrá segunda temporada. 

🐶🐶 y medio de 5

* En Netflix. 


Stutz (EU, Jonah Hill, 2022). Cinta que presenta a Phil Stutz, psiquiatra y terapeuta del actor y director. A través de una conversación y de la deconstrucción de los medios utilizados para grabar este documental, nos acercamos a la relación que ambos, terapeuta y paciente, tienen; vínculo que es evidente ha trascendido más allá de las sesiones de terapia. La conversación permite asomarnos a diversos mecanismos de visualización y trabajo terapéutico (“herramientas”, le llaman) que el doctor utiliza, al tiempo que, a través de las preguntas de Hill, accedemos a partes de su vida y a la manera en cómo sobrelleva su enfermedad de Parkinson. Algunos de los conceptos vertidos son interesantes, pero se corre el riesgo de pensar que son “recetas” que sustituyen la atención profesional. Sin embargo, resulta interesante, incluso en la forma en cómo la película misma parece explorar en sus mecanismos de funcionamiento al desnudar las pantallas verdes y la noción del tiempo concentrado que no coincide con el tiempo de filmación. Si no le llama la atención escuchar a dos personas conversando sobre su vida y sus problemas familiares y de autoconcepto, no es para usted. 

🐶🐶🐶 de 5

* En Netflix. 


Babylon (EU, Damien Chazelle, 2022). Dos palabras: excesiva y obvia. Parece que el hecho de tener un presupuesto bastante considerable (alrededor de USD 80 millones) operó en contra de la habilidad del director para contar las historias que en sus cintas previas habían sido bastante eficaces. Si bien la pareja protagonista tiene su desarrollo y desenlace, la historia resulta un tanto anticlimática, sobre todo para el caso del personaje interpretado por el mexicano Diego Calva. La película narra el ambiente que California vivía durante el auge de las producciones cinematográficas, apenas unos años previos a la transición al cine sonoro. Las fiestas desmesuradas, los ambientes de semiclandestinidad o de falta de control estatal se reflejan en el mismo sentido que la libertad extrema en términos de comportamiento público; cuestión que es característico, por otro lado, de la década de los veinte del siglo XX. En esos términos, la construcción de la ciudad babilónica donde la drogadicción, el sexo, el despilfarro, los golpes de suerte y la arbitrariedad de la fortuna es lo más logrado de la cinta; sobre todo la escena de apertura, que en su barroquismo y simultaneidad consigue transmitir esa belleza incómoda de lo que representa. 

La cinta fracasa en lo que es uno de los puntos altos de Chazelle: contar una historia de manera concentrada y con tensión dirigida hacia el clímax narrativo. Acudimos, casi sin preocuparnos, a la decadencia del galán del cine mudo (Pitt) que confronta generacionalmente los cambios de gustos y hábitos de lo amoroso, además de su representación; la historia de la pareja protagonista (Robbie y Calva) apenas existe, lo más atractivo es la manera en cómo ella es coherente de principio a fin con su propia historia de vida y ambiciones. En cuanto al personaje de Calva, los minutos finales más que generar empatía o emoción, crean una especie de situación incómoda al presentar una escena conclusiva casi calcada de una referencia del género de películas sobre el cine: Cinema Paradiso, pero sin la emoción ni la construcción de aquella. 

Si bien es interesante la reconstrucción histórica (sobre todo la de los primeros sets para filmaciones sonoras con la caseta frontal insonorizada de las cámaras), su capacidad para transmitir emociones o contar una historia-que-importe sufre conforme más avanzan sus tres horas de duración. Llena de simbolismos cada vez más obvios: desde la referencia a Babilonia como la ciudad de la perdición y el pecado, hasta el descenso a los infiernos que parece hacer un juicio, incluso conservador, acerca de los géneros que el cine vio aparecer en la clandestinidad y los bajos presupuestos (terror, cine B, pornografía). Esto contrasta con la cuota a la corrección política de la directora que manda a la actriz con una naturalidad, que los supuestos de las muertes de debutantes y el uso sexual de las mismas ponen en entredicho. 

Es una película entretenida, con registros variados (lo que no se convierte en un acierto), y que no consigue aclarar si es “una carta de amor al cine”, una historia romántica a-la-Lalaland, una reivindicación a los outsiders que fundaron el imperio hollywoodense, una confrontación a quienes conciben el séptimo arte como advenedizo e incompleto, o una crítica social a los verdaderos dueños del circo (los ricos que terminan llenos del vómito de la fracasada actriz incapaz de integrar alta cultura a su dieta y sus hábitos). Como mencioné al principio: excesiva y de una obviedad, en tramos, hasta insultante. 

🐶🐶🐶 de 5

* En cines. 


Dragon: The Bruce Lee Story (EU, Rob Cohen, 2022). Película biográfica acerca del gran fenómeno norteamericano de las artes marciales y fundador del jet kune do. La cinta se basa en las memorias de la viuda del propio Lee, por lo que a tramos, más que parecer la biografía del actor, parece la beatificación de la esposa. Las perspectivas se cruzan de manera constante. La cinta es muy ágil, dirigida al gran público y con una buena cantidad de peleas y coreografías que homenajean, aluden o representan las peleas que hicieron famosas a sus películas. Hay una tibia denuncia del racismo sufrido por la comunidad china, al tiempo que una serie de hipótesis místicas sobre la muerte de Bruce Lee, las cuales se reforzaron al morir también su primogénito, Brandon, en un accidente dentro de un set de filmación. Como cinta de entretenimiento y referencia de vida del icono de las cintas de artes marciales cumple su cometido. 

🐶🐶🐶 de 5


The Peripheral (EU, Vincenzo Natali y Alrick Riley, 2022; serie: 8 episodios). Basada en una serie de William Gibson, una de las plumas más influyentes y disruptivas de la ciencia ficción del siglo XX, la historia aborda una situación de multiversos en donde la posibilidad de un apocalipsis inminente empuja a los habitantes de un futuro distópico y dictatorial a reclutar a una operadora de videojuegos de realidad virtual para modificar el equilibrio de fuerzas en ese porvenir que no necesariamente es el único. Serie que roza, sin profundizar, en situaciones como la lucha de clases, la posibilidad del desarrollo científico como otra forma de opresión y el crecimiento del crimen organizado como la única entidad capaz de hacerse del poder del Estado (o algo parecido) en un futuro donde opera el caos y la dependencia tecnológica, amén de la hiperconexión y los implantes cibernéticos (ciberpunk a tope). Buena factura, actuaciones solventes (una guapísima Chloë Grace Moretz, en un papel dramático con secuencias de acción de las que sale bien librada), una dirección adecuada (el artífice de The Cube está detrás de la construcción de varios episodios), buena factura de efectos visuales. La historia tiende a hacerse confusa, pero las líneas principales se mantienen y las motivaciones de los personajes son claras. Entretenida, no memorable, a menos que la segunda temporada (ya en preproducción), dé un salto de arriesgue. 

🐶🐶🐶 de 5

* En Prime. 






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