jueves, agosto 07, 2008

Nadie le dijo


A Y nunca le dijeron que la b tiene un sonido distinto a la d, por eso la pancita va del otro lado. Tampoco le dijeron que había letras mayúsculas y que al menos se debían utilizar para escribir su nombre. Le ocultaron que las líneas de los cuadernos sirven para tener una referencia y escribir derechito. Y intenta sonreír cada vez que la anotación es enunciada. La r de Y es orgullosa y voltea el cuello hacia el otro lado (el izquierdo) aunque busque escribir (representar) el mismo sonido. Y está lleno de suspiros. Es algo que se contagia. No se puede contener el aliento cuando mira la hoja de cuaderno escrita a la mitad y llena de las heridas inclementes del lápiz de corrección. La composición de Y tiene el nivel de una redacción de nivel básico. Segundo o tercero de primaria, según los programas de la Secretaría de Educación Pública. Pero Y no lo sabe. Porque nadie se tomó el trabajo de decírselo. Terminó la secundaria y llegó a la preparatoria. Y el maestro tampoco halla las palabras para decirle todo lo que los demás le han ocultado. Y mira la hoja borroneada y la cara descompuesta del profesor de Lengua y Literatura. Nadie dice nada. Los dos saben lo necesario. Las pupilas de Y comienzan a temblar. Sabe que en algún lugar y en algún momento alguien se olvidó de mencionarle dos o tres cosas. El maestro también está angustiado. ¿Cómo recuperar siete-ocho años de retraso escolar? Parece una misión imposible. Y lo es. El futuro de Y resulta finalmente el control de hojas por colores, tamaños y formas. En un Verificentro donde a diario mira pasar los autos a los que con seguridad nunca tendrá acceso de propiedad. El profesor lo mira mientras las llantas chirrían en el aparato medidor de emisiones contaminantes. Intenta convencerse de él que no le ha fallado a Y. De que fue el sistema el que le falló. El sistema educativo. El sistema político. El sistema de medios de comunicación. El Sistema. Y en cierto sentido tiene razón. Piensa que al menos ha podido encontrar trabajo. Y se da cuenta de lo mezquino de su pensamiento hasta que lo ve escribir “deτificasion”.

1 comentario:

Jolie: Desde la Barandilla dijo...

¿ que tan tarde puede ser ?...